Las lombrices tienen un importante papel
en la descomposición de los restos orgánicos. Podemos aprovechar su voracidad
hacia los restos orgánicos frescos o a medio descomponer para que realicen el
proceso de compostaje de los residuos orgánicos domésticos. Las variedades
híbridas denominadas rojas de california (Eisenia foetida) son las que
emplearemos en el lombricompostaje doméstico.
El fácil manejo y el poco mantenimiento,
son las mayores ventajas de los vermicomposteros domésticos con respecto a los
composteros de jardín o al compostaje en montón. Además al ocupar poco espacio,
resultan fáciles de instalar y producen un excelente compost muy descompuesto
con el que podemos alimentar todo tipo de plantas del huerto, el jardín e
incluso las plantas de interior y las macetas.
Las lombrices son las “compostadoras”
más eficaces que existen, cada dia comen la mitad de su peso. Tenlo en cuenta
para no echar demasiada comida, porque se producirán putrefacciones y malos
olores. Si no añadimos más cantidad de la necesaria para su alimentación el
único olor asociado a un cajón de vermicompostaje es un olor a bosque. Viven en
torno a un año y si todo va bien se reproducirán en el cajón.
Paso 1 Compraremos un cajón de
vermicompostaje de orient strard Board, (tablero de fibra orientada), un aglomerado
de baja o nula emisión de sustancias tóxicas que se fabrica con grandes virutas
procedentes de la limpieza de los troncos.
Paso 2 Una vez construido el cajón haz
un lecho con periódicos o cartones cortados y mojados. Sitúa sobre estos las lombrices
(unas 1000 lombrices adultas que podemos comprar a un suministrador) junto con
mantillo y restos del montón de estiércol con el que viene en el envío de los
suministradores. Ya puedes aportar una pequeña cantidad de restos de cocina,
los restos que les aportamos tardan unos días en volverse apetecible para
ellas, pero luego la absorben y elaboran en 6 horas. Situamos los restos en uno
de los dos espacios y periódicamente removemos el contenido. Podemos
alimentarlas con cualquier residuo como restos de verduras, pieles de frutas y
hortalizas, posos de café, bolsitas de restos de té o cascaras de huevo
machacadas ( ayudan a mantener un ph equilibrado), también polvo de la
aspiradora y el pelo cortado, periódicos desmenuzados y cartón previamente mojado.
Paso 3 Nuestras amigas necesitan
humedad, calor y alimento, por tanto el lugar ideal para situarlo es dentro de
casa y humedecerlo periódicamente. Transcurridos entre tres y seis meses, quita
el abono terminado de un lado del cajón y añade un nuevo lecho en la mitad
vacía. Las lombrices pronto se trasladarán al nuevo lecho. Al paso de un tiempo
parecido, recoge el segundo abono terminado y añade un nuevo lecho en esa parte
del cajón.
Podemos
utilizar los excrementos puros como abono orgánico o mezclarlos con la tierra
preferida de tus macetas. No hay posibilidad de dañar ninguna planta con el
humus de lombriz, su PH es neutro 7, por lo tanto idóneo para la mayoría de las
plantas. Además sirve para estimular el crecimiento de las plantas, regenerar
la flora bacteriana de la tierra y mejorar las condiciones físicas de ésta,
permitiendo un riego menos frecuente y devolver el vigor a las plantas,
aumentando sus defensas ante las enfermedades.
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