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11/19/2015

LUCHA BIOLÓGICA

En primer lugar vamos a referirnos con el término “lucha biológica” al uso de organismos vivos o su comportamiento natural para impedir o reducir los daños causados por las plagas a los cultivos. Y en referencia a esto último es importante destacar que el objetivo de la lucha contra plagas desde el punto de vista ecológico adquiere un nuevo matiz. En ningún caso buscaríamos esa “antisepsia” del cultivo como podría darse en plaguicidas artificiales, sino que el objetivo será  mantener las poblaciones que ocasionen daños a un nivel en el que el rendimiento del cultivo no se vea gravemente afectado.  
Esta diferencia tiene una explicación:  En cuanto a la distribución en el ecosistema (agrosistema en este caso puesto que nos referimos a ecología en el sistema agrario) de las diversas comunidades que forman parte de él, siempre que hubiese un nicho ecológico (funciones de una determinada especie dentro de un ecosistema, cadena trófica, etc) desocupado, otra especie lo ocuparía inmediatamente pudiendo provocar grandes desequilibrios dentro del mismo.
O dicho de otra manera, eliminar toda fauna sobre nuestro cultivo con compuestos químicos dejará un lugar dentro del agrosistema que podría ser ocupado por otra especie mucho más dañina, además de aumentar los costes y la energía por unidad de producción.
Por todo ello hace unos años surgió la posibilidad de la lucha biológica.
Es destacable que actualmente está mucho más desarrollada en cultivos hortícolas, especialmente en invernadero donde han tenido mucho éxito, debido a las condiciones más favorables para la actuación y mantenimiento de la fauna polífaga (se alimenta de varios cultivos). En este ámbito de horticultura intensiva en invernadero se hace necesaria la inoculación frecuente de la fauna auxiliar (la que nos va a ayudar a controlar las plagas) para prevenir la incidencia de daños por parte de la fauna autóctona dañina.
En nuestro país, la región de Murcia es pionera en esta nueva forma de “agricultura limpia”, intensificando desde hace unos años la suelta de fauna beneficiosa.
En cuanto a las instalaciones, deben planificarse de una manera ligeramente distinta, evitando eliminar extremos de temperaturas y humedad que pueden causar daños a la fauna auxiliar a introducir.
En el cultivo al aire libre se complica mucho el uso  de fauna auxiliar, pero si tenemos en cuenta lo anteriormente expuesto podemos hacer un uso responsable de los agroquímicos.  Así nuestro objetivo con la aplicación no debe ser la erradicación sino el control, podemos usar fitosanitarios no intrusivos con la fauna autóctona, dejar zonas con vegetación propia de la zona y que puedan desempeñar la función de reservorio de especies en nuestro agrosistema.

mariquitacomepulgonesAdemás en plagas como por ejemplo los trips o el minador, que terminan su ciclo en el suelo, el uso de plaguicidas es bastante poco eficaz, así como las desinfecciones. Además los insectos procedentes de cultivos anteriores podrían crear resistencias.
(imagen de: ecoterrazas.com)

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