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12/08/2015

Ganadería ecológica, cómo y porqué

Las diversas crisis alimentarias, medioambientales e incluso económicas y sociales, sumadas a la cada vez mayor intensificación de los sistemas productivos, con sus consecuentes repercusiones, nos dejan una muy triste perspectiva de futuro.

Ante este panorama parecen cada vez más necesarios nuevos sistemas de producción que cumplan con los requisitos de la sociedad actual y rompan la situación de los productores primarios, cada vez menos valorados.
Así, tenemos la creciente necesidad de una producción basada en una producción sostenible, que no dependa (como actualmente) casi al 100% de insumos, productos manipulados o dependencia de medicamentos y piensos de con una composición basada en vegetales manipulados genéticamente. 
En definitiva se hace fundamental un cambio que cumpla no solo con los objetivos antes mencionados sino también con productos de alto valor organoléptico (perdido con los métodos de producción intensiva), que sean competitivos a nivel de mercado, sanos para los consumidores y que tiendan a la máxima sostenibilidad.
En referencia a la producción ecológica, los objetivos que persigue son:
-Producción de alimentos suficientes, libres de componentes químicos artificiales y con un alto valor nutricional.
-Sistemas productivos que respeten el medio ambiente, mejorándolo y protegiéndolo, integrados en el ambiente autóctono sin producir impactos que modifiquen o eliminen la biodiversidad existente.
-Un nivel de renta adecuado para el ganadero, reduciendo costes de producción y encaminando la ganadería hacia la máxima sostenibilidad posible.


En referencia a la normativa vigente, (REGLAMENTO COMUNITARIO R(CEE) Nº 2092/91, DEL CONSEJO DE 24 DE JUNIO DE 1991, SOBRE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA ECOLÓGICA Y SU INDICACIÓN EN LOS PRODUCTOS AGRARIOS Y ALIMENTICIOS) se hace fundamental a la hora de la producción ganadera ecológica el correcto manejo del suelo, teniendo en cuenta los posibles impactos de dicha actividad (tanto en suelo como en cursos de agua) y por otro lado su estrecha relación con la mejora de suelos en cuanto a nutrientes y estructura y su importancia en la fertilización orgánica. Así esta actividad está especialmente recomendada para zonas abandonadas donde puede darse un nuevo uso a dicho terreno.
Además, en cuanto a la selección de los animales siempre tendremos en cuenta las condiciones ambientales, buscando la raza que mejor se adapte a las condiciones imperantes en nuestro entorno productivo. 
Primaremos siempre las razas autóctonas que en la mayoría de los casos son menos productivas que las seleccionadas comercialmente, pero que tendrán mucho mejor respuesta así como mejor instinto maternal y cuidado de las crías, además de menor incidencia de enfermedades.


Por otro lado en cuanto a la comercialización de los productos debe ofrecerse al consumidor la información concerniente a este tipo de sistema productivo, así como garantías suficientes de que dichos productos hayan sido adecuadamente tratados y elaborados.
 Esto incluye la total y absoluta restricción de productos manipulados genéticamente (en pienso)  y su sustitución por forraje, pasto y alimentos conformes a las reglas de agricultura ecológica.
En referencia a esto último, en algunos casos el ganadero puede enfrentarse a algunas dificultades en la obtención de dichos productos y por ello puede concederse una autorización para alimentar a los animales con un número limitado de productos no ecológicos y en cantidades limitadas.


En otro orden de cosas, queda prohibida la utilización de medicamentos alopáticos de síntesis química (productos o drogas a partir de sustancias de síntesis química, aplicables en medidas ponderables) en la agricultura ecológica, así la salud de los animales dependerá del correcto manejo (densidad y métodos de cría) y alimentación (cantidad y calidad adecuada a las necesidades fisilógicas de cada individuo) y la selección de razas o estirpes adecuadas al ambiente. Aún así cuando los animales enfermen deben ser tratados inmediatamente, evitando los productos anteriormente mencionados, siendo sustituidos preferentemente por medicamentos fisioterapéuticos u homeopáticos (los medicamentos homeopáticos se preparan a partir de productos de origen vegetal, animal o de productos químicos minerales u orgánicos naturales, nunca de síntesis química).


En cuanto al manejo, los animales deben ser criados en libertad con acceso a áreas de pastos o especialmente destinadas para un ejercicio suficiente y adecuado, siempre buscando el máximo bienestar animal.
La carga ganadera debe ser especialmente controlada pues se buscará eliminar el sobrepastoreo y la eliminación de flora que esto conlleva así como el cuidado del suelo en cuanto a cantidad de deyecciones, ya que será el suelo la base de toda la producción.

(Consejería de Agricultura y pesca Andalucía)

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