Las diversas crisis alimentarias, medioambientales e incluso
económicas y sociales, sumadas a la cada vez mayor intensificación de los sistemas
productivos, con sus consecuentes repercusiones, nos dejan una muy triste
perspectiva de futuro.
Ante este panorama parecen cada vez más necesarios nuevos sistemas
de producción que cumplan con los requisitos de la sociedad actual y rompan la
situación de los productores primarios, cada vez menos valorados.
Así, tenemos la creciente necesidad de una producción basada
en una producción sostenible, que no dependa (como actualmente) casi al 100% de
insumos, productos manipulados o dependencia de medicamentos y piensos de con
una composición basada en vegetales manipulados genéticamente.
En definitiva se
hace fundamental un cambio que cumpla no solo con los objetivos antes
mencionados sino también con productos de alto valor organoléptico (perdido con
los métodos de producción intensiva), que sean competitivos a nivel de mercado,
sanos para los consumidores y que tiendan a la máxima sostenibilidad.
En referencia a la producción ecológica, los objetivos que
persigue son:
-Producción de alimentos suficientes, libres de componentes
químicos artificiales y con un alto valor nutricional.
-Sistemas productivos que respeten el medio ambiente,
mejorándolo y protegiéndolo, integrados en el ambiente autóctono sin producir
impactos que modifiquen o eliminen la biodiversidad existente.
-Un nivel de renta adecuado para el ganadero, reduciendo
costes de producción y encaminando la ganadería hacia la máxima sostenibilidad
posible.
En referencia a la normativa vigente, (REGLAMENTO COMUNITARIO R(CEE) Nº
2092/91, DEL CONSEJO DE 24 DE JUNIO DE 1991, SOBRE PRODUCCIÓN AGRÍCOLA
ECOLÓGICA Y SU INDICACIÓN EN LOS PRODUCTOS AGRARIOS Y ALIMENTICIOS) se
hace fundamental a la hora de la producción ganadera ecológica el correcto
manejo del suelo, teniendo en cuenta los posibles impactos de dicha actividad
(tanto en suelo como en cursos de agua) y por otro lado su estrecha relación
con la mejora de suelos en cuanto a nutrientes y estructura y su importancia en
la fertilización orgánica. Así esta actividad está especialmente recomendada
para zonas abandonadas donde puede darse un nuevo uso a dicho terreno.
Además, en cuanto a la selección de los animales siempre
tendremos en cuenta las condiciones ambientales, buscando la raza que mejor se
adapte a las condiciones imperantes en nuestro entorno productivo.
Primaremos
siempre las razas autóctonas que en la mayoría de los casos son menos productivas
que las seleccionadas comercialmente, pero que tendrán mucho mejor respuesta
así como mejor instinto maternal y cuidado de las crías, además de menor
incidencia de enfermedades.
Por otro lado en cuanto a la comercialización de los
productos debe ofrecerse al consumidor la información concerniente a este tipo
de sistema productivo, así como garantías suficientes de que dichos productos
hayan sido adecuadamente tratados y elaborados.
Esto incluye la total y
absoluta restricción de productos manipulados genéticamente (en pienso) y su sustitución por forraje, pasto y
alimentos conformes a las reglas de agricultura ecológica.
En referencia a esto último, en algunos casos el ganadero
puede enfrentarse a algunas dificultades en la obtención de dichos productos y
por ello puede concederse una autorización para alimentar a los animales con un
número limitado de productos no ecológicos y en cantidades limitadas.
En otro orden de cosas, queda prohibida la utilización de
medicamentos alopáticos de síntesis química (productos o drogas a partir de sustancias de síntesis química, aplicables en medidas ponderables) en la agricultura ecológica, así la salud de los
animales dependerá del correcto manejo (densidad y métodos de cría) y
alimentación (cantidad y calidad adecuada a las necesidades fisilógicas de cada
individuo) y la selección de razas o estirpes adecuadas al ambiente. Aún así cuando
los animales enfermen deben ser tratados inmediatamente, evitando los productos
anteriormente mencionados, siendo sustituidos preferentemente por medicamentos fisioterapéuticos
u homeopáticos (los medicamentos homeopáticos se preparan a partir de productos
de origen vegetal, animal o de productos químicos minerales u orgánicos naturales,
nunca de síntesis química).
En cuanto al manejo, los animales deben ser criados en
libertad con acceso a áreas de pastos o especialmente destinadas para un
ejercicio suficiente y adecuado, siempre buscando el máximo bienestar animal.
La carga ganadera debe ser especialmente controlada pues se
buscará eliminar el sobrepastoreo y la eliminación de flora que esto conlleva
así como el cuidado del suelo en cuanto a cantidad de deyecciones, ya que será
el suelo la base de toda la producción.
(Consejería de Agricultura y pesca
Andalucía)
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